El seguro de decesos nace para dar cobertura a los gastos y necesidades que se ocasionan cuando se produce un fallecimiento.
Esta modalidad de seguros cuenta con un capital asegurado con el que hacer frente al servicio de tanatorio, coronas, coche fúnebre, féretro, entierro o incineración, entre otros muchos servicios.
A día de hoy se cubren todos los trámites y gestiones relacionados con el fallecimiento y, además, hay aseguradoras que incluyen el testamento online o el acceso a especialistas médicos a precios competitivos.
El precio de los seguros de decesos viene determinado por la edad del asegurado y por la ciudad en la que este reside. A la hora de contratar esta póliza podemos encontrar los siguientes tipos en función de la prima:
Los seguros de Decesos en modalidad de prima natural son pólizas renovables anualmente cuyo precio depende de la edad. El importe se va elevando a medida que el asegurado va cumpliendo años.
El precio se suele mantener estable, aunque puede experimentar subidas como consecuencia de actualizaciones en las tasas o el capital asegurado que van aumentando a lo largo de los años.
Se trata de una combinación entre la prima nivelada y la natural. La cuantía que se abona se incrementa proporcionalmente con el paso de los años hasta que se cumple una determinada edad (aproximadamente los 70 años). A partir de entonces la prima se hace constante.
Es una modalidad en la que se realiza un pago único y que está dirigida fundamentalmente a mayores de 65 años.
Servicio funerario:
Incluye todos los gastos relacionados con el servicio funerario, elección de tanatorio, inhumación o incineración, coche fúnebre, servicio religioso, etc.
Gestiones administrativas:
Esta garantía cubre todo el papeleo que se deriva del fallecimiento. Las gestiones aseguradas serían:
Otras coberturas:
El seguro de decesos puede incorporar otras garantías complementarias como:
