Un seguro de hogar es aquel que protege la vivienda de los riesgos que pueda sufrir, tanto en el continente como en el contenido.
En una póliza de hogar existen dos formas de contratación:
Un seguro Multirriesgo es aquel que cubre todo aquello que se indica en las condiciones generales y particulares de la póliza con las exclusiones correspondientes.
Un seguro Todo Riesgo es aquel que cubre todo lo que ocurra en la vivienda, hecho accidental, excepto aquello que está expresamente excluido en póliza.
A la hora de contratar un seguro de hogar, es importante especificar bien los capitales de la póliza. De esta forma, evitamos la aplicación de la Regla Proporcional, ya que la compañía indemniza los siniestros en la misma proporción en la que están asegurados.
El capital de continente, es decir, las paredes, techos y suelos de la vivienda, se calcula en función del valor de reconstrucción y no en función al valor de mercado, debido a que en este valor entra el precio del terreno, su situación, m2, ciudad, etc.
El capital de contenido se calcula a valor de nuevo, sin depreciación por uso. Quedan contemplados los muebles en general, electrodomésticos, menaje, equipos electrónicos, libros, discos, cortinas, lámparas, alfombras, cuadros, adornos de la vivienda, ropa de cada miembro de la familia, colchones, etc.
Las joyas son optativas y se calculan a primer riesgo, es decir, que en caso de siniestro se cubre hasta la cantidad fijada en póliza y sin aplicación de la Regla Proporcional.
Se consideran joyas los objetos de oro o materiales preciosos cuyo fin es el adorno (collar, anillo, pulsera, pendientes, bolígrafos, relojes, encendedores, etc)
Los objetos de valor especial (OVE) son aquellos tales como abrigos de piel, cuadros de valor superior a 3.000€, objetos de oro que no sean joyas, colecciones numismáticas y filatélicas u objetos varios cuyo valor sea superior a 3.000€ en unidad o conjunto y tenga una antigüedad superior a 100 años.
*Tomador, propietario y asegurado
*Riesgo asegurado
*Otros datos
